

El malagueño Joaquín Sánchez y el canario Adán Moreno demuestran en el taller ‘Instrumentos migrantes’ que dirigen en Teror, que es posible y además divirtiéndose
El malagueño Joaquín Sánchez Gil (1984) es un destacado músico, educador y divulgador español especializado en instrumentos de viento y en la creación de ingenios sonoros con materiales reciclados. Junto al también músico y artesano grancanario Adán Moreno, son los protagonistas del singular taller de ‘Instrumentos migrantes’ que impartirán el día 11 de septiembre en Teror en el marco de la 37º edición del Encuentro de Música Teresa de Bolívar.
El pasado año también lo llevaron a cabo y constituyó todo un éxito de convocatoria entre la numerosa chiquillería que se inscribió en el mismo, y en el que pudieron extraer impensables sonidos a botellas de plástico, palos de cepillos de barrer domésticos, mangueras, embudos, botes de champú o bidones de pvc, que se convirtieron por arte de magia en flautas traveseras, instrumentos de cuerda y tambores de vibración retumbante.
Sánchez, que ha girado y grabado con artistas de renombre como Pasión Vega, Jorge Pardo, Javier Ruibal, El Niño de Elche, Dan Ben Lior o Rubem Dantas, entre otros, y que actualmente forma parte de la banda de la cantante canaria Valeria Castro, coordina este taller pedagógico de construcción de instrumentos musicales con humildes objetos cotidianos y de desecho, que tendrá lugar a las 20:00 horas en la Plaza del Pino de la Villa Mariana, con cuyos instrumentos resultantes luego ofrecerá un pequeño concierto antes de que se suba al escenario la cantante colombo-irlandesa Katie James.
Fomentar la creatividad
“Un instrumento bueno confeccionado por un lutier te ayuda sin duda alguna a alcanzar la excelencia. Pero el mango de un recogedor de basura tiene también un sonido limpio… y recogido”, explica Sánchez que lleva más de una década impartiendo talleres de construcción de instrumentos “con el objetivo de fomentar la creatividad, transmitir el amor por la música y el folclore, así como por el respeto del medio ambiente. Los instrumentos que creo rompen barreras en un mundo de una especialización extrema con una carrera concreta para cada segmento del conocimiento, una herramienta específica para cada microtarea y un procedimiento para cada fin”, agrega. “Se nos olvida ejercer con una mirada más amplia que sobrepasen las barreras de nuestra especialización para buscar las soluciones alternativas en donde otros desechan y ven basura”, comenta el divulgador musical que se declara “un gran apasionado de Canarias y de su folclore”.
“Igual que podemos encontrar sonidos en objetos que desechamos lo podemos hacer con ideas y comportamientos que desechamos”, sostiene el músico malagueño que empezó a tocar el clarinete con ocho años. “Todos los instrumentos entrañan un mundo de posibilidades, y no hay que hacer todo lo que nos mandan con los agujeros de los de viento, por ejemplo”, propone el también profesor en el Máster de Flamenco de la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC) desde hace 2014 y profesor del Centro Superior de Música Creativa de Madrid en el Grado Oficial de Jazz y Músicas Modernas.
La especialidad de Sánchez es el estudio de flamenco aplicado a instrumentos de viento, músicas de Europa del este y estilos orientales, flamenco y otras músicas tradicionales.

En la aventura de este taller se ha juntado con el músico y artesano grancanario Adán Moreno, amante del aprendizaje autodidacta y la interdisciplina. Moreno compone su propia música y crea desde instrumentos musicales hasta escenografía y elementos para teatro. De su taller afloran timples y cajones flamencos, flautas y percusiones hechas con material de obra, guitarras construidas a partir de latas de aceite, herramientas forjadas tradicionalmente y experimentos diseñados e impresos en 3D.
Ambos músicos señalan que este taller es un divertimento desenfadado con el que demostrarán la física acústica de los mismos y cómo funcionan para enganchar al público, que descubrirá que cualquier persona puede ser capaz de hacer un instrumento. “Hay que desmitificar la imagen que se tiene de los instrumentos, permitiendo que el público se acerque a ellos desde una óptica no tan académica”, agrega Moreno.

El canario ha colaborado con el proyecto Vibra-Tó que lidera Joaquín Sánchez, la productora teatral unahoramenos y diversos artistas y artesanos, entre ellos Hugo Domínguez, luthier de los argentinos Les Luthiers.